En Bobare aprovechan la radio comunal para pedir agua, salud y fin a la burocracia

Activismo Ciudadano por la Información llega a la parroquia Aguedo Felipe Alvarado para convertirse en una ventana de denuncia de lo que sufren los habitantes.

 La desatención gubernamental que hay en Bobare, parroquia Aguedo Felipe Alvarado, tiene a los habitantes viviendo penurias. Escasez de agua por tubería, nulo servicio de aseo, red de salud pública abandonada, apagones eléctricos constantes, desnutrición femenina e infantil y asfalto hecho un desastre es lo que impera en este sector que se ubica al oeste del municipio Iribarren.

Cada una de estas problemáticas fueron abordadas por el equipo periodístico de Medianálisis el sábado 23 de abril cuando se llevó a cabo la novena edición de la radio comunal ambulante “Activismo Ciudadano por la Información” que tuvo la participación de dirigentes sociales además de miembros de la organización perteneciente a la Iglesia católica Cáritas y personal jubilado de la salud en Bobare.

Esta nueva edición de la radio comunal ambulante, que es moderada y coordinada por Héctor Rodríguez, también contó con la organización del Grupo Social Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap) y el Observatorio Ciudadano de Políticas Públicas Municipales La Gente Propone quienes están haciendo un trabajo importante con los líderes comunitarios de la zona.

“Activismo Ciudadano por la Información” es una nueva dinámica que generó el equipo periodístico de nuestra organización para hacer circular información actual del país hasta zonas donde viven muchas personas desconectadas. La radio comunal ambulante ya ha visitado 9 comunidades distintas de 2 estados del país y espera en los próximos días acudir a tres estados más.

“No hay interés para solucionar”

Israel Torrealba y Ramón Gil son líderes comunitarios e integrantes del movimiento social que busca solucionar la escasez de agua que hay en Bobare. Desde hace unos cinco meses luchan para que este servicio básico llegue a las viviendas de 45 mil personas que comprenden este sector. En la entrevista que tuvieron con la radio comunal ambulante de Medianálisis expresaron que la falta de interés y voluntad política de los consejos comunal para acabar con la sequía hace imposible que cada hogar vuelva a tener líquido.

“Son 100 sitios repartidos por toda la parroquia Aguedo Felipe Alvarado entre sectores y caseríos. La mayoría viven de camiones cisternas, lagunas o pozos subterráneos que distribuyen agua salada no apta para consumo humano y ya son 10 años de situación crítica. La ineficiencia, ineficacia y la falta de voluntad de los gobiernos de todos los niveles nos dejaron que nos quitaran el agua para beneficiar a la parroquia Ana Guerrera Soto (que es vecina de Bobare). Es triste decirlo, pero todos los consejos comunales de Bobare no hacen nada. No hay preocupación, no hay interés para solucionar esta problemática y ellos se ajustan a unas normativas de todas las líneas de gobierno y a unos pasos burocráticos estúpidos. Bloquean las gestiones para solucionar. Tienen los mecanismos y el poder para solucionar pero no se abocan” dijo con contundencia Torrealba cuando esbozaba el conflicto que padecen.

Tanto Torrealba como Gil han invitado a los líderes de los consejos comunales a que les den espacio a ellos como movimiento para gestionar soluciones al agua, pero no lo permiten por razones políticas.

“No hay mesa técnica de agua por apatía” explicaba Gil cuando se le consultaba por esta modalidad para gestionar alguna solución ante el gobierno municipal y regional. Detalla el entrevistado que ellos como movimiento han hablado con los consejos comunales, “que también son vecinos afectados y ellos niegan la verdad. Hay una especie de oscurantismo para mantenerse en el poder y no dejar que los demás le presten  apoyo…les pedimos espacio para trabajar mancomunadamente para buscar soluciones y lo único que hacen es coordinar la bolsa y el gas doméstico” enfatizó.  

Y es que el abandono gubernamental en Bobare se puede ver en sus calles, pues todas están deficientes, con problemas de asfaltado y una de las habitantes que participó en la radio comunal denunció que “tenemos 45 años sin que asfalten (el gobierno) y por eso es normal que cuando llueve por aquí, andar en estas calles es un desastre”.

Salud y alimentación bien graves

Francisca López, líder comunitaria y con 30 años de experiencia en el área de la enfermería y Dioselys Sira, líder comunitaria y miembro de Caritas Barquisimeto dieron a conocer dos situaciones graves que también padecen los habitantes de la parroquia y es que los centros de salud públicos están totalmente abandonados y la desnutrición en niños y ancianos tiene estadísticas muy preocupantes.

Narraron la historia de una señora de la comunidad que fue picada por una serpiente y debido a la falta de ambulancia, insumos médicos y suero antiofídico para su atención y recuperación, la dama murió. 

«En Bobare y sus caseríos no contamos servicio de salud. Vemos con tristeza que no hay lo primordial que es una ambulancia para atender a muchas zonas donde ameritan este servicio de transporte. Tenemos el ejemplo del sector Matatere y lo difícil que es trasladarse allá, entonces si el personal médico y de enfermeras no tiene las herramientas para trabajar, es imposible hacerlo. Así también sucede con los programas de prevención de salud que se dejaron de hacer por la crisis que se está viviendo. En los 22 años que se trabajó en esa zona no había muertes maternas ni desnutrición porque se contaba con todos los equipos para trabajar, pero ahora la realidad es otra” comentó López al detallar alguna de las precariedades de la salud pública.

Y precisamente esa problemática la reseña Sira cuando indica que los niveles de desnutrición en la parroquia son los más preocupantes hasta el punto que niños ha tenido que ser hospitalizados debido a que no ingieren alimentos.

Le cierran los micrófonos

Todos los entrevistados en “Activismo Ciudadano por la Información” coincidieron en que las radios comunitarias que hay en Bobare se han olvidado de denunciar lo que afecta al pueblo. Detallaron que en Aguedo Felipe Alvarado hay 4 estaciones comunitarias, pero que ninguna cumple con la labor de informar las problemáticas ni de hacer cumplir los deberes y derechos de las leyes comunicacionales y hasta de la Constitución.

“Están negadas a darle apertura o a servir como ventanas de información de lo que verdaderamente sufren las personas. Y nosotros como líderes sociales somos aludidos por quienes trabajan ahí y no dan derecho a réplica. Nos llaman grupúsculo, la quinta columna, nos dicen saboteadores, tumba gobiernos porque estamos denunciando lo que sufrimos” indicó Torrealba cuando explicaba la censura que tienen los locutores y dueños de las emisoras  que responden solo a los intereses del gobierno oficialista.