La agenda comunicacional de la nueva política: ¿por dónde se informan los venezolanos?

La prensa escrita sencillamente desapareció como referente informativo, ya que menos del 1% tiene allí su fuente de información en temas políticos. Es un cambio mayúsculo. Los impresos fueron durante décadas los modeladores de la agenda pública y por tanto con una enorme influencia en la acción política del país.

Venezuela ha vivido una metamorfosis profunda en muy diversos campos. También en lo comunicacional el país ha registrado transformaciones considerables. No sólo estamos ante un nuevo ecosistema mediático, sino que también asistimos a nuevas prácticas ciudadanas para informarse. El liderazgo que quiere irrumpir e impactar con una nueva política en el país debería tomar nota de estos cambios comunicacionales.

Dos encuestas recientes, una de More Consulting y otra de Datanálisis, han puesto de relieve no sólo la existencia de nuevas dinámicas, sino también una recomposición en el rol que juegan los medios de comunicación en el país.

La fotografía que ha mostrado Datanálisis, que ya fue reseñada aquí en El Estímulo, es bastante parecida a la que tuvo Venezuela antes de que el chavismo se hiciera con el poder en 1999. La población descree de los políticos, las instituciones oficiales no gozan de credibilidad, todo ello se amalgama en lo que podemos llamar la antipolítica, y quienes estén trabajando por un cambio genuino deberían tomar nota de esto.

Un clima similar a este -a fines de los 1990- fue lo que le abrió las puertas a un outsider. Esa figura no contaminada por la política tradicional lo fue Irene Sáez, hasta que la ex reina de belleza se dejó levantar la mano por un desprestigiado partido Copei y allí murió aquello. Se abrió el camino para quien se presentaba limpio de toda vinculación con la clase política tradicional, el vengador Hugo Chávez.

En esos fines de los 1990, según sus propias cifras de credibilidad, Datanálisis ubicaba como lo hace hoy a tres entidades dignas de credibilidad por la población: empresarios privados, Iglesia y medios de comunicación. Antes de que el chavismo ejerciera el poder figuraban también los militares, pero eso cambió radicalmente, ya no se les ve con credibilidad.

Si lo que reseña Datanálisis es un claro mensaje para el activismo político, otro tanto lo son estos resultados que ha compartido en redes sociales la empresa encuestadora More Consulting. Enfocados en ver cómo se informan de política los venezolanos, estos datos aportan más elementos sobre la reconfiguración que vive Venezuela.

Ni prensa ni televisión

La prensa escrita sencillamente desapareció como referente informativo, ya que menos del 1% tiene allí su fuente de información en temas políticos. Es un cambio mayúsculo. Los impresos fueron durante décadas los modeladores de la agenda pública y por tanto con una enorme influencia en la acción política del país.

Otro dato también desnuda la pérdida de influencia de la televisión abierta. Sólo 7,5% busca allí información. La política de cierre de medios (RCTV) y de cooptación de los canales nacionales (Venevisión y Televen) así como la venta forzada de Globovisión, echaron por tierra el rol primordial que tuvo la televisión venezolana en materia periodística. En aquellos 1990, si mal no recuerdo, los estudios de Marcelino Bisbal y Pasquale Nicodemo nos decían que más del 90% de la población tenía en la televisión su principal fuente de información.

Son, definitivamente, otros tiempos. No sólo porque el chavismo haya aplicado una férrea política de hegemonía y control, sino que vivimos en el país también dinámicas que son globales. La irrupción del mundo digital en nuestras vidas y de cómo la ciudadanía encuentra nuevos referentes para informarse.

Los datos de More Consulting, y conviene no olvidar que hablamos de venezolanos y venezolanas informándose de política, muestran una inesperada importancia del Instagram como medio para informarse. Casi 19% de quienes se definen no alineados y prácticamente el 30% de quienes se califican de opositores tienen en esta red social su principal referencia informativa.

Me resulta llamativo el uso y apropiación de esta red tanto por medios de comunicación independientes y por periodistas con el fin de informar, cuando en general el uso generalizado que tiene Instagram está más asociado al consumismo y al hedonismo.

Twitter, que es el foco de muchos políticos y organizaciones que desean incidir en la agenda pública, no figura entre las principales referencias. Sí lo hace Facebook: 9% de los no alineados y 2,3% de los opositores buscan noticias políticas en esta plataforma en Venezuela.

En los números globales, sumando a chavistas, opositores y no alineados, se tienen estos cinco referentes informativos para el conjunto de la población, según el estudio de More Consulting: 1) Instagram con 19,7%; 2) Medios de prensa en Internet un 14,2%; 3) Televisión del Estado con 8,9%; 4) Televisión por cable para ver canales extranjeros 8,4%; y 5) Radio con 8%.

Quienes defienden la presencia de Nicolás Maduro en el poder se informan principalmente por la televisión del Estado (18,1%), por Facebook (12,3%) y por la televisión abierta privada (12,2%).

En todos estos números me parece que están las claves que debe interpretar el liderazgo político venezolano para una agenda comunicacional, en aras del cambio que sigue siendo una aspiración para las grandes mayorías de Venezuela.

Este artículo fue previamente publicado en El Estímulo