La Inteligencia Artificial al servicio de las comunidades aborígenes: la iniciativa será presentada en la Cumbre Global sobre Desinformación

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El director ejecutivo de Ojo Público, David Hidalgo, fue uno de los 35 expertos internacionales en desinformación que participó del evento virtual y gratuito el pasado 18 y 19 de septiembre. Con Quispe Chequea, contó su experiencia sobre cómo la IA puede innovar y hacer frente a la desinformación para ayudar a los pueblos originarios de América Latina.

La innovación y la Inteligencia Artificial (IA) frente a la desinformación fue uno de los ejes de debate de la Cumbre Global sobre Desinformación. Este desafío se materializa en proyectos como Quispe Chequea, una herramienta que utiliza inteligencia artificial “para facilitar la generación de contenido de verificación periodística en lenguas originarias de los Andes y la Amazonía”. 

El pasado 18 y 19 de septiembre tuvo lugar la cuarta edición del evento bilingüe, virtual y gratuito, que reunió a periodistas, investigadores, académicos, fact-checkers, referentes de medios y gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, profesores y estudiantes. El director ejecutivo de Ojo Público, David Hidalgo, contó la experiencia del medio peruano con la IA. 

“Se trata de un esfuerzo para promover la metodología de fact-checking en redacciones pequeñas de distintas regiones del Perú con el fin de fomentar la difusión de información confiable y garantizar el acceso de poblaciones vulnerables a contenido de calidad, que suele estar restringido a audiencias de zonas urbanas con mayor acceso a Internet y a una oferta informativa más amplia”, comenta Hidalgo, quien también lidera el proyecto. 

Quispe Chequea es “una plataforma estructurada específicamente bajo los criterios de verificación” que es capaz de generar textos y audios en tres idiomas: quechua, aimara y awajún. ”El proyecto requirió un esfuerzo multidisciplinario en el que participaron periodistas, tecnólogos y traductores indígenas”, destaca Hidalgo, a la par que subraya que “la herramienta no hace el trabajo de reporteo, sino que ayuda a procesar la información que el periodista inserta”, y es por ello que “el acceso a la plataforma requiere un entrenamiento previo tanto en verificación como en el uso de la herramienta”.

En este sentido, el director ejecutivo de Ojo Público destaca el rol de la Cumbre Global sobre Desinformación como un espacio para “compartir experiencias en detalle”, y “plantear y resolver preguntas acotadas a las distintas realidades que afrontamos en la región”. “Esto dará opción a considerar adaptaciones o mejoras con perspectiva internacional, a sumar esfuerzos e incluso a buscar opciones de financiamiento para estas u otras iniciativas”, destaca. 

De esta forma, la IA generativa está puesta al servicio de los periodistas, en especial en zonas como los Andes y la Amazonía “que necesitan producir contenido confiable y de forma rápida para sus audiencias”. Además, la herramienta “fue bien recibida por los comunicadores regionales”, señala Hidalgo, ya que “muchos” de los profesionales “son de origen indígena”, por lo que destacan “tanto su sentido innovador en lo periodístico, como la valorización cultural al usar lenguas que no forman parte habitual en los procesos tecnológicos”.

“La experiencia ha despertado interés de comunicadores indígenas en el acceso a la tecnología, que antes era percibido como un conocimiento lejano, propio de una sociedad centralizada como la peruana”, comenta Hidalgo. A su vez, señala que Quispe Chequea permitió a Ojo Público abrir su horizonte “a toda una comunidad académica internacional que está enfocada en el uso de grandes modelos de lenguaje para desarrollar traductores de lenguas de pocos recursos y herramientas con la tecnología de texto a voz”, lo que considera “podrían ser claves para asegurar la democratización de los beneficios de la inteligencia artificial e incluso la supervivencia del conocimiento tradicional”.

Fortalecer la democracia

Organizada conjuntamente por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la Fundación para el Periodismo (Bolivia) y Proyecto Desconfío (Argentina), la Cumbre también tuvo entre sus ejes el fortalecimiento democrático frente a la desinformación. Al respecto, Hidalgo considera que “el periodismo es un campo esencial para generar conciencia sobre los riesgos que acarrea la inteligencia artificial en contextos polarizados, como los procesos electorales y de crisis política”. 

“Los periodistas, asumiendo el sentido estratégico de nuestra actividad para la defensa de la estabilidad democrática, debemos hacer todo esfuerzo posible por estar a la vanguardia en el uso de inteligencia artificial, tanto para señalar su uso fraudulento como para ofrecer una alternativa que responda a las necesidades de las audiencias y evite dejar campo a los desinformadores”, puntualiza Hidalgo. 

En relación con la educación y AMI (Alfabetización Mediática e Informacional), Hidalgo considera que “el principal desafío” en la verificación de hechos y la lucha contra la desinformación es “extender la metodología a distintos espacios, desde nuevos medios y generadores de contenido, hasta el ámbito educativo universitario e incluso escolar”. “Aunque ya es un tipo de contenido más o menos familiar para las audiencias, la práctica es poco extendida. Eso hace que el impacto sea más limitado, en un momento en que los personajes públicos apelan con mayor incidencia a estrategias de desinformación como herramienta política”, sostiene. 

Sobre la Cumbre

Organizada conjuntamente por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Fundación para el Periodismo (Bolivia) y Proyecto Desconfío (Argentina), la Cumbre Global sobre Desinformación reunió durante dos días a más de 35 expertos internacionales en desinformación. El evento contó con más de 1500 inscritos de 50 países que siguieron los debates y presentaciones con una activa participación en la sala de chat y comentarios.

Desde el Comité organizador, Adrián Pino destacó: «La desinformación es un desafío global que requiere una respuesta coordinada y colaborativa», afirmó el director de Proyecto Desconfío y miembro del comité que impulsa esta Cumbre. En esa misma línea, el Director Ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa, Carlos Lauría, puso el foco en el impacto en las democracias que están teniendo las campañas de desinformación: “El periodismo es crucial para llevar información confiable a las audiencias”, insistió. 

En la próxima semana, el Comité Ejecutivo de la Cumbre Global sobre Desinformación emitirá un Decálogo para marcar los desafíos que representa el problema de la desinformación en la era de la inteligencia artificial. 

El evento virtual contó con el apoyo de Google News Initiative, el International Fact-Checking Network, la Embajada de EEUU en Argentina y la Fundación Bertelsmann Stiftung. 

También tuvo el respaldo del International Center for Journalists (ICFJ), IJNet e IJNet en Español, Medianálisis, Asociación Nacional de Prensa de Chile (ANP), Fundación GABO, Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI), Asociación de Entidades Periodísticas de Argentina (ADEPA), el Knight Center para el Periodismo de las Américas, Naciones Unidas Bolivia, diario Perfil, InfoVeritas, ConverCom y Bolivia Verifica.

Director ejecutivo de Ojo Público, David Hidalgo