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Seis meses cumple este proyecto de Medianálisis que lucha contra la desinformación producida por el desmedido flujo de contenidos intencionalmente viralizados a través de las redes sociales

Los periodistas venezolanos que integran el Observatorio Venezolano de Fake News (OVFN) compartieron los resultados de su primer semestre de trabajo, de la mano de la Asociación Civil Medianálisis, organización de la que forma parte, dando cuenta de más de un centenar de contenidos falseados desmentidos en este lapso.

Los observadores, quienes detectan y verifican contenidos virales; los analistas, investigadores y docentes universitarios que dan soporte teórico a los hallazgos y los comparten en los boletines; y los coordinadores, quienes lideran el proyecto que nació para dar respuesta a las campañas de manipulación y desinformación que circulan en una Venezuela con cada vez menos opciones para que los ciudadanos se informen se reunieron en el Instituto de Estudios Teológicos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) para el III Foro Periodismo en Transición. Tiempos de Fake News en Venezuela que, además, fue transmitido en vivo por redes sociales.

Mariela Torrealba, coordinadora del OVFN y profesora de la Universidad Central de Venezuela, abrió con el dato: «Hemos identificado este año 150 Fake News. El propósito es desinformar y aumentar popularidad» del emisor. León Hernández, quien comparte la coordinación, en su ponencia Contextualizando las Fake News. Alertó sobre la vulnerabilidad de los usuarios, pues “quien recibe una falsedad no tiene cómo saber que un contenido fue creado para manipularlo».

León aclaró que desinformación no es estrictamente sinónimo de Fake News, pues “un gobierno con opacidad en su gestión puede generar desinformación sin necesariamente mentir”. El objetivo del OVFN es denunciar y entrenar al usuario para que reconozca los contenidos falseados y no los viralice, “¡Tenemos que promover nuestra credibilidad!”, enfatizó.

Lupa en las regiones

Los corresponsales del OVFN abrieron el evento con el panel: ¿Cómo se monitorean las Fake News desde las regiones? Alfredo Álvarez, observador en el estado Lara, apuntó que la cantidad de medios de comunicación ha mermado y constatar una falsedad es una “labor titánica”. Elvis Rivas, de Mérida, nota que, ante fenómenos como la escasez de combustible, “ahora, la gente antes de difundir alguna información, pregunta”.

El observador en Caracas, Héctor Caldera, apuntó que actualmente “circula mucha información en tiempo real”. Eileen Salomón, de Carabobo, agregó que “diariamente nos llega información falsa y repetida. El olfato periodístico es lo que nos ha hecho entender que no todo lo que ocurre es verdad. Lo importante es ver de dónde viene la noticia. Esto es un trabajo de paciencia. Nosotros estamos para apoyar a nuestra audiencia y buscar la verdad”.

La lupa del Observatorio en el estado Bolívar es Verónica Bastardo. Cuando le llega una información, lo primero que hace es utilizar los buscadores de Twitter y de Google para ver qué comentan los usuarios. «Ellos nos dan pistas». La audiencia pidió a los observadores un “top fake” de 2019. Recordaron la supuesta presencia del expresidente ecuatoriano Rafael Correa en Barquisimeto, el “gestor” que ofrecía permisos de permanencia para venezolanos en Colombia y el video viral con los “quemados” venezolanos que resultaron ser hondureños linchados.

La tarea de la academia

El segundo panel fue de profesores universitarios que respondieron ¿Qué hacer desde la academia ante las Fake News? Ysabel Viloria, docente de la Universidad Central de Venezuela, propuso acentuar la capacidad de dudar: “Las noticias falsas no son un fenómeno reciente; lo reciente es la capacidad de viralización inmediata. Debemos seguir comprometidos con la verdad y con el proceso de verificación. Tenemos estudiantes que creen que, si no ven algo en redes sociales, no está pasando. Hay una aproximación nueva hacia los hechos”.

Diferenció entre verificar la información periodística y verificar la información falsa, “que más que verificar es desmentirla.» Admitió que las Fake News no figuran en el contenido programático, “lo vamos tocando en las distintas materias. Es necesario incorporar el fact checking en el diseño curricular y en los medios, aun con las limitaciones presupuestarias».

Para Pablo Paz Ramos, analista del OVFN y profesor de la Universidad Yacambú, “el primer paso es causar suficientes espacios de reflexión para llegar a conclusiones compartidas por parte de nuestros periodistas. Se deben crear códigos comprensibles para nuestra población”. Respondió que para “enseñar a verificar una noticia” debe apelarse a los principios básicos de investigación y desarrollar un amplio sentido común.

Oscar Murillo, director de la Escuela de Comunicación de la UCAB Guayana, cree que “hay que poner el acento en el ¿para qué estamos comunicando? Las academias tienen diferentes programas que pueden ir alineando con los distintos problemas. Confesó que, “como fenómeno, las Fake News tomaron a las escuelas por sorpresa. La verificación se enseña desde la comprobación, no como nos ha tocado hacer en el Observatorio. Si entendemos que las Fake News no son sólo problema del periodismo sino que afectan a la sociedad, debemos saber que deben incorporarse al pénsum de estudio”.

Daniel Pabón, profesor en la Universidad Central de Venezuela, piensa que se debe identificar cómo ha tocado la desinformación a los estudiantes y conocer cómo se informan, pues a veces “distan de la que utilizábamos hace 15 años en las aulas”; conocer las herramientas y estrategias de verificación es la clave.

La batalla por todo el medio

Directivos de los medios digitales respondieron cómo hacen ante las Fake News. Abrió el último panel Gisela Rodríguez, subdirectora de El Pitazo: “hay que reflexionar y, ante la angustia del ‘tubazo’” preguntarnos ¿vale la pena publicarlo? Debemos siempre verificar la información que recibimos”. Explicó que, en su medio, además de la red de corresponsales, tienen una red de infociudadanos integrados en grupos de WhatsApp: “con ellos chequeamos cualquier dato que nos pueda llegar”.

Eugenio Martínez, director de la unidad de datos y factchecking de Efecto Cocuyo, considera mejor hablar de desinformación que de Fake News “porque abarca muchos más elementos. La desinformación no parte de errores sino de campañas hechas en laboratorios. La repuesta que damos desde los medios no está pensada desde el punto de vista de marketing. Corregir la información no es sexy; la desinformación sí lo es. La gente quiere creer lo que leyó. La desinformación sirve para que yo valide mis creencias, independientemente de que sea cierto o falso”. Pidió “luchar por la supervivencia del periodismo”. Hace falta control editorial en lo que se publica en los medios.

Oscurantismo oficial

Carmen Riera, Directora de Proyectos de Runrunes, acotó que el gobierno no ofrece cifras sobre de ningún tema, entonces, en el portal aportan información validada con números y nombres para agilizar la tarea de quienes hacen fact checking. Omar Lugo, director de El Estímulo, subrayó que “el periodismo de breaking news no es nuestro negocio. La audiencia llevó a la cobertura en tiempo real, pero de eso se encargan las propias redes. El periodismo que conocíamos hasta ahora ya no sirve, en los términos que veníamos usándolo ¿Por qué? Porque la sociedad perdió su capacidad de asombro. El usuario quiere creer lo que leyó y le resulta odioso el contenido que se desmiente”.

Andrés Cañizález, Director General de Medianálisis, en su rol de moderador, preguntó qué tienen, entonces, por hacer los medios ante las Fake News. Riera desea contar con un «influencer», alguien con credibilidad para que desmienta las falsedades. Martínez opta por no imponer narrativas sino “prender la luz para que todo el mundo vea lo que está ocurriendo en una habitación completamente oscura y que luego el lector saque sus propias conclusiones”. Lugo señaló que actualmente Instagram es la forma más utilizada por los usuarios para mantenerse informados. “Pronto vendrán otras redes y los medios deben seguir reinventándose”, advirtió.

Lanzamiento: Red de Periodismo Real

En medio de su intervención, Lugo anunció la creación de la alianza Medianálisis, El Estímulo y Radio Fe y Alegría: la nueva Red de Periodismo Real (RPR). La Asociación Civil con casi una década velando por la capacitación de los periodistas y monitoreando la acción de los medios para un periodismo por la democracia, el portal multimedios de noticias, análisis y opinión “que te mueven” y la agencia informativa “con todas las voces” se unen como espacio colaborativo para fortalecer el periodismo independiente.

Como la propia dinámica del periodismo, el III Foro Periodismo en Transición. Tiempos de Fake News en Venezuela trascendió lo convencional: 412 personas siguieron la transmisión en vivo desde Periscope y dos veces el evento se ubicó entre los diez primeros lugares de las tendencias de Twitter con las etiquetas #FakeNews y #PeriodismoEnTransición. Sobre Luis Ernesto Blanco, Director de la Dirección de Egresados de la UCAB, recayó la responsabilidad de cerrar el encuentro: “Debemos mantener el compromiso de informar y esa necesidad de buscar información verificada, de fuentes confiables».


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