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*La juventud de Venezuela se refugia en las redes sociales para mantenerse informados ante la falta de medios de comunicación tradicionales

*Para sortear el bloqueo informativo, la censura y las fallas de conectividad apuestan por ampliar sus búsquedas de noticias y aplican recursos tecnológicos para vencer la desinformación

Los jóvenes en Venezuela viven la era en que la extinción de medios de comunicación tradicionales en el país está en su etapa más cruenta y donde la conectividad se convierte en una alternativa para mantenerse informado; sin embargo, lo limitado del servicio de internet los hace despertar el espíritu tenaz e investigativo.

En Venezuela, estar conectado a internet para informarse no es una tarea fácil, pues según el último informe de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de 2019, citado por el periodista Arnaldo Espinoza, indica que el 54 % de los venezolanos, de un total de 28,5 millones de habitantes, no poseen líneas celulares, dispositivo principal para estar en línea.

Pero las problemáticas no se centran en el hecho de que los venezolanos no dispongan de un aparato para estar en internet pues, el informe de la organización Freedom House, titulado Freedom on the Net 2021 (Libertad en la Red 2021), indica que Venezuela tuvo una calificación muy baja cuando se evaluó la libertad para tener la internet a la que debería acceder cada habitante. Detallan que los obstáculos de acceso, los límites de contenidos y las violaciones de los derechos del usuario hacen que la nación sea uno de los 9 países latinoamericanos donde “no hay libertad digital”.

Tales estudios conducen a una conclusión y es que la desinformación se alimenta de una crisis que termina afectando a todos sin rango de edad. De hecho, Transparencia Venezuela y la Universidad de Navarra España realizaron un estudio sobre la desinformación digital en el país, en la que determinaron que los jóvenes tienen como fuente principal de noticias las redes sociales, ya que los noticieros, programas audiovisuales informativos o los periódicos han perdido presencia, precisamente, por la  crisis social, económica y política.

Por la edad, el 44,9 % de los jóvenes se informan de diferentes temas por cualquier aplicación o redes sociales, pero que el uso de estos canales informativos decrece a medida que aumenta la edad; en específico, indican que el uso de las redes sociales desciende hasta el 13,1 % cuando se trata de personas que tienen 55 años.

Y precisamente, todos estos problemas son los que casi a diario sortean Carmenmilagro Aulino y Alberto Acevedo, dos jóvenes estudiantes de comunicación social en Venezuela, para mantenerse informados e instruirse del acontecer del país.

Aulino cursa el trimestre número 12 de la Universidad Yacambú, en Cabudare, municipio Palavecino del estado Lara, Venezuela. Esta joven de 24 años tuvo la experiencia de poder tener en sus manos periódicos impresos como Quinto Día, el diario larense El informador, de la cual era asidua lectora, o de programas televisivos como Dialogo Con de Televen, pero que con el tiempo y la crisis del país ha tenido que migrar a internet.

Un cambio, aún en proceso, que afecta a todos

Esta estudiante explica que le gusta estar informada, pero que su adaptación a los medios por internet no ha sido “cómoda” pues el cambio de formato todavía no lo procesa y eso la obliga a buscar información de cualquier índole por las redes sociales; aunque siempre está en la cornisa de distraerse por la cantidad de información que existe en las redes y en los teléfonos celulares.

“Con los medios tradicionales, la única manera de que me distrajera y no cumpliera con mi objetivo de informarme era que alguna persona me interrumpiera. Con los periódicos físicos me mantenía informada, pero con las redes sociales no es igual”, es uno de los obstáculos personales que sufre Carmenmilagro a la hora de informarse.

En Mérida, ciudad que queda en el corazón de los andes venezolanos, Alberto Acevedo, también recurre a las redes sociales para informarse, ya que la desaparición de medio informativos tradicionales ha generado un impacto en su vida diaria.

Alberto tiene 26 años y estudia cuarto semestre de comunicación social en la Universidad de Los Andes (ULA) y explica que sus rutinas de vida fueron trastocadas desde que estaba en educación media, pues cuando se dirigía a clases él junto a su madre adquirían el diario Pico Bolívar, escuchaban un noticiero radial por una emisora local y ya esos canales informativos no existen.

“El Pico Bolívar fue el que me llevó a incursar en la comunicación social, pero en la actualidad es difícil informarme. No me afecta nada más a mi sino a los niños, adultos mayores y a todos, y el recurso que me queda son las redes sociales”, confiesa Alberto.

Lo que expresan Aulino y Acevedo sobre la ausencia de, por ejemplo, periódicos lo refleja el portal web Prodavinci, tras una investigación que publicaron en junio de 2021 y que reseña cómo en  Venezuela solo circulan dos impresos en formato de diario y otros 20 salen a la calle con una periodicidad menos frecuente a la diaria, cuando hasta 2013 superaban la centena a diario en la calle.

Indica la investigación que en 2008, específicamente en Mérida y Lara había 6 medios impresos en circulación en cada estado, pero en 2021 apenas queda un periódico respectivamente.

Vencen la desinformación ampliando sus canales informativos

Aulino y Acevedo están conscientes de que mantenerse informado dependiendo solo de internet no es fácil, debido a la inestabilidad de la conectividad y, sobretodo, porque los medios de comunicación tradicionales tienen un porcentaje de penetración muy inferior, como también lo refleja la investigación de Prodavinci.

En Lara y Mérida el acceso a internet no supera el 60 por ciento, y es por ello que estos estudiantes de comunicación social entrevistados están en la constante búsqueda de canales informativos alternativos que van desde suscripción de boletines digitales que realizan periodistas reconocidos nacionalmente o usan extensiones de tráfico de internet que permiten desbloquear muchos medios de comunicación venezolanos digitales e independientes.

“Para vencer la desinformación actualmente trato de investigar, de buscar todos los medios de comunicación posible, y los que no me permite tener acceso por la censura sistemática que tiene el Gobierno venezolano, utilizo VPN (extensión de tráfico de internet) para poder revisar páginas web como El Pitazo, Efecto Cocuyo, Armando.info, inclusive para medios regionales como es Mérida Noticia, que los bloquean mucho”, detalló.

Acevedo también indica que una alternativa que ha surgido en Mérida y que le gusta leer son los papelógrafos impresos que pegan en las paredes de la ciudad los equipos periodísticos de El BusTV y Quince y Último, que consisten en simular primeras páginas de periódicos impresas o escritas a manos, donde se difunde información nacional.

Aulino, por su parte, también aplica métodos que sirven para vencer la desinformación y que van más allá de las redes sociales. Esta joven estudiante confesó que se suscribe a boletines informativos de periodistas reconocidos en el país y que están en constante envío de noticias. Enumera también que revisa medios internacionales que destacan información venezolana para estar al día.

“Siempre me gusta estar al día para evitar los fake, las noticias mal intencionadas y por eso estoy inscrita en canales de Telegram que ofrecen noticias regionales y nacionales como Cotejo.info, El Pitazo, Armando.info. En mi teléfono también tengo aplicaciones de medios como BBC, El País (de España), CNN, Vanguardia y ABC (ambos de España) que son los medios que consumo bastante. Si no consigo la información, la busco por otro lado”, precisó.

Aulino también detalla que sus búsquedas de información no solo se limitan a periodistas o medios de comunicación, sino que también trasciende a fuentes directas políticas u organizaciones no gubernamentales, “a pesar de que ellos no son 100 % informantes, permiten conocer temas que son 100 % de mi interés”, acota la joven.

Un podcast sobre libertad de expresión

En junio de 2021, la organización no gubernamental Aula Abierta lanzó el podcast “Infoconectados”, un producto audiovisual producido y moderado por estudiantes universitarios por la defensa de los derechos humanos y la democracia, en el que trataban sobre libertad de expresión y acceso a internet.

El programa digital “Infoconectados”, que se encuentra en la plataforma YouTube, es un espacio audiovisual producido por miembros de la Red de Jóvenes Universitarios por la libertad de expresión, el acceso a internet y a la información, que buscan denunciar y documentar casos de amedrentamiento, amenazas y violencia que afectan la labor de infociudadanos, organizaciones y periodistas.

En el primer capítulo, moderado por Anderson Ayala y Aymara Alonso, ambos estudiantes de comunicación de la Universidad Central de Venezuela, UCV, debaten e informan sobre “Hilos de la desinformación: política del Estado venezolano”, en donde explayan cómo los bloqueos informativos, las fallas de conectividad y el servicio de internet en el país son parte de una estrategia gubernamental para que los venezolanos no estén informado al 100 % de la crisis que se vive.


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